VALLE DE RAPEL

VALLE DE RAPEL

En el Valle de Rapel, ubicado a unos 100 kilómetros al sur de Santiago, se encuentran dos de las regiones vinícolas de Chile más prestigiosas y conocidas internacionalmente. Una de ellas es el Valle Cachapoal, con su río del mismo nombre, al sur de Rancagua.

Situado aproximadamente a 90 km al sur de Santiago, gracias a la baja altura de la Cordillera de la Costa en algunas zonas, los vinos que aquí se producen son distintos y especiales, convirtiéndolo en un valle único en la ruta del vino nacional.

Entre suaves colinas de la cordillera de la Costa y su precordillera está la vieja ciudad colonial de Santa Cruz. En cuanto al clima, la zona se caracteriza por poseer el típico clima mediterráneo del valle central chileno: veranos calurosos e inviernos templados, además de grandes variaciones de temperatura entre el día y la noche. La existencia de marcados microclimas dependientes de la cercanía al mar o a las montañas, ofrecen variadas condiciones para el cultivo de diferentes cepas. Respecto a los suelos, éstos son por naturaleza ricos en minerales, depositados en capas arenosas, y con influencia de cal y piedras en algunos lugares. Debido a estas condiciones casi todas las cepas crecen aquí magníficamente, ya sea chardonnay, sauvignon blanc, merlot, cabernet sauvignon, syrah, carménère o malbec. Dentro de estas cepas son el merlot y el carménère las que alcanzaron una fama especial, a pesar de ser las menos productivas y cultivadas de la región.

El Valle de Cachapoal y dentro de éste en especial las áreas más altas cercanas a la cordillera, llamadas Alto Cachapoal fueron el destino preferido de inversores franceses y amantes del vino en los últimos años. Es así como conocidas familias vinícolas de Burdeos, Alsacia y la Loira, se asociaron con antiguos vinicultores chilenos o fundaron aquí bodegas, para producir vinos tintos de alta calidad y de características francesas.

En relación a las características de los vinos aquí producidos, las famosos tintos de merlot y carménère son fuertemente concentrados, frutosos y levemente dulces, con notas a chocolate y mermelada.

El lago Rapel se ha transformado, con el pasar de los años, en un gran punto turístico de la región y del valle. Conformado por los afluentes de los ríos Tinguiririca y Cachapoal y sostenido por una represa construida el año 1968, es el lugar ideal para que disfrutes de un hermoso entorno natural donde practicar deportes náuticos. Puede ser visitado a lo largo de todo el año, siendo el verano la mejor época debido a su atractivo como balneario.

Parte importante del valle es Doñihue, una pequeña localidad situada a 20 km al sureste de Rancagua y que destaca por su artesanía en chamantos. Estos son mantas muy similares al poncho y de gran tradición “huasa”, fabricadas a mano con una fina mezcla de seda y lana de oveja. Son parte de la vestimenta formal del huaso chileno y lucen llamativos colores y diseños. Si tienes sed, no hay problema, el pueblo es un afamado productor de pipeño, especie de vino blanco poco fermentado de larga tradición en el campo de Chile.

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